martes, 24 de noviembre de 2009

LOS PERDIMOS. . . !Y HACE VARIOS AÑOS! - Críticas Severas: ¿Que pasó con Aterciopelados?



Sin escatimar por medio de dulzura el objetivo de esta crítica iniciaré mi discurso de la siguiente manera: Aterciopelados ya no son dignos de mi respeto y creo que tampoco del de muchos otros que solían escuchar su musica.

No se que le ha pasado a esta banda bogotana la cual en un pasado admiré. Progresivamente fueron atenuando su calidad, desgastándola, perdiendo la creatividad. Al parecer, se les acabaron las ideas.

Y no es que hayan dejado de ser buenos músicos, en lo absoluto, pero aún teniendo el talento para ejecutar sistemáticamente musica de excelente calidad, no lo hacen. Por lo visto entre el peyote, el yagé, la marihuana y los hongos se le atrofió la capacidad creativa a la pobre Andrea Echeverri que hoy en día al verla solo inspira lástima. Volvió a ser adolescente.

La vocalista y líder de esta banda, en la actualidad, no se si por voluntad propia o a causa de los estragos que las drogas han causado en ella, ha optado por vivir una vida “tranquila y ecológica”. Esta mamerta activa vive en su granja a las afueras de Bogotá, en donde siembra legumbres y verduras, ordeña vaquitas y cabritas y, supongo, que se mete toda la droga (eso sí, natural) habida y por haber. También expresa una abierta postura en contra del gobierno colombiano actual y escribe canciones estúpidas sobre la naturaleza. Les digo estúpidas por que están llenas de metáforas dotadas de demagogia y carentes de profundidad, a diferencia de otras canciones ecologistas que he escuchado.

Andrea pasó de causar simpatía a generar irritación y fastidio en quien la escucha. Lo más frustrante de esta situación, es que se supone que la etapa que ella vive ahora mismo, se debió haber quemado hace muchos años. Es decir, una mujer que supera los 35 años y que ha vivido las duras y las maduras no debería estar ahondando en la inmadurez musical y como persona.

Ya los Aterciopelados de los años noventa y poco comienzo de esta década se esfumaron, dejando orgullos del pasado y decepciones en el futuro tomando como referencia ese punto de quiebre que a mi parecer, en la línea de tiempo está en el año 2003.

En el año anteriormente citado, fue donde pude o comencé a notar toques de esquizofrenia y disfuncionalidad mental en Andrea Echeverri cuando lanzó su álbum como solista. Comenzando una nueva etapa como madre, se suponía que la misma se iniciaría con una postura mas madura, creativa y aplomada sin perder la genialidad. Lamentablemente no fue así. Se le comenzó a ver en entrevistas hablando de su nueva vida vegetariana y exteriorizando sus concepciones de la política que si bien podía tenerlas presente desde antes, nunca le había dado prioridad o prevalencia a ese tema frente al de la musica. Se le veía en diversas partes y conciertos con nuevas prendas extrañas a lo que solía lucir. Todo era muy confuso. Comenzó a realizar conductas muy extrañas en ella, tal como lo es su lenguaje el cual cambió. Si bien Andrea durante toda su carrera artística en las entrevistas y conciertos hablaba callejera y coloquialmente, emergió en ella una nueva tendencia que consistía en el empleo de palabras campesinas del altiplano cundi-boyacense. Desde esos días a los presentes es “SUMERCÉ” para arriba y “SUMERCÉ” para abajo. Sacó una canción llamada “A EME O” o “A.M.O.R.C.I.T.O” (Titulo digo de una canción de Giovanny Ayala) dedicada a su hija, algo que seguro le reprochará cuando crezca. Algo había pasado.

Resulta extraño que hubiese acontecido todo lo anteriormente por mi relatado por que en la etapa anterior a eso, parecía que Aterciopelados se encaminaba a la excelencia como banda. Por una parte era cierto que los “Atercio” se habían reducido a Andrea y Héctor después de “Caribe Atómico”, pero no era menos cierto que la agrupación había adquirido una madurez superior a la de “El Dorado” y “Con El Corazón En La Mano” (Sacando de concurso a “La Pipa De La paz” que a mi parecer es el mejor álbum de ellos). Y no es que ame a “Gozo Poderoso”, de hecho me gusto poco, pero hay que reconocer que musical y líricamente superaba muchas expectativas, por algo fue comercialmente un éxito y muchas personas lo recuerdan con cariño.

Hay que hacer la salvedad que Aterciopelados así sea en mínimas o altas dosis, siempre tendía de cierta forma a la fusión, labor que me parece algo compleja. No es fácil aparear dos o más géneros con éxito. Lo anterior no se le reprocha de ninguna forma, lo reprochable del presente de Aterciopelados, ni siquiera es la vida mamerta de Andrea y Héctor, pues de cierta forma si vas a ser un mamerto pero vas a defender causas nobles de verdad, dale rienda suelta a tu mamertismo. Lo anterior es algo secundario desde la perspectiva solo aplicable a sus vidas personales. Lo que es sinceramente inaceptable para mí, es que dejen trascender los aspectos malos de ese idilio de estupidez a la musica que hacen. Aterciopelados se ha vuelto una banda que mucha gente ya no toma en serio con la excepción de unos cuantos que no han superado la etapa de la adolescencia en donde las luchas estúpidas son la filosofía de vida de muchos. Como puede ser posible que Aterciopelados se alinee con el movimiento Neo Hippie propio de los muchachos que oscilan entre los 15 y los 21 hoy en día. ¡Que Horror!

La musica que hace Aterciopelados hoy en día es monotemática y aburridora. Todo suena a lo mismo, ya no lanzan álbumes geniales como “La Pipa De La Paz” de 1996 en donde habitaban como 6 álbumes en uno solo. En aquel entonces Aterciopelados explotaba sus mejores facetas con gracia y estilo. Para esos días en los discos de esta banda convivían el Humor, La Irreverencia, La fuerza, La Agresividad, La Armonía, El Sentido artístico, La fusión, La Colombianidad, La Versatilidad y cuántas cosas más que se conjugaban en una sola producción y de forma casi inequívoca. ¡Ahora no!, Ahora tienen que hacer música blanda, plana y con efecto sedante. Es una lástima por que en las épocas de las vacas gordas de la creatividad de esta banda los fui a ver un par de veces y eran simplemente arrasadores.

Son pocas las cosas que puedo agregar para concluir este escrito pero las voy a resumir en 3 puntos. Primero, extraño demasiado a los Aterciopelados del pasado. Segundo, deseo lo mejor para las vidas de Andrea Echeverri y Héctor Buitrago y si por casualidad, fortuitamente en sus vidas, llegasen a leer esto quiero que tengan presente que no los odio y que esto es solo la voz de un ex fan despechado. Tercero, aún guardo la expectativa de que en un futuro dejen atrás todo esto y se dediquen nuevamente a hacer musica genial, como lo solían hacer.

Todo esto es tan triste, que cuando veo a Andrea por la TV me recuerda a Naty Botero. Con eso lo digo todo.

Como lo dijo certeramente Bart Simpson alguna vez: “Antes eras chévere”.

Adjuntos:

Los Aterciopelados del pasado:

















Los Aterciopelados del presente:










Bonus track: La esquizofrenia de Echeverri








Juzguen ustedes.